Lograr conglomerados humanos en armonía social, económica, cultural y ambiental, en crecimiento personal y colectivo permanente.
Alcanzar barrios dignos y una población reeducada.

Todos merecemos vivir en un ambiente de equidad de oportunidades, de esperanza, de alegría, de dignidad y como los dominicanos somos en esencia solidarios, serviciales, queremos motivarlos a compartir un poquito de las bendiciones que disfrutamos. Fray José María Guerrero tiene desde hace mucho, un sueño que es realizable con apenas cincuenta pesos al año por persona. Cambiar el rostro de los barrios y parajes marginados de la República Dominicana.